DIVERSIDAD SEXUAL E IMAGEN CORPORAL

por la Dra. Gilda Gómez-Peresmitré



MODELO FITNESS.









Las esculturas griegas que sirven de inspiración para la creación del modelo de belleza masculina (atletas jóvenes que ejemplificaban el poder y la virilidad, la armonía, la proporción y el autocontrol) se va asociando con el deporte. Ejercicio y gimnasia son los medios para lograr el modelo de belleza fitness y la juventud el valor inseparable y equiparable a belleza.


Fuente:  https://www.flickr.com/photos/d-anafernandez/3569391643


La preferencia actual sobre el cuerpo masculino publicitario es el modelo denominado "modelo fitness": mesomorfo, atlético y sin grasa (Bruchon-Schweitzer, 1992). Algunos rasgos comunes del cuerpo fitness son la forma en "V" del torso, es decir hombros y pecho desarrollados y más anchos que la cintura, abdominales sin grasa y marcados (la denominada popularmente "tableta de chocolate"), brazos fuertes con bíceps y tríceps bien definidos y piernas bien formadas, fuertes y atléticas. Los hombres que tienen esta apariencia son considerados bellos, atractivos y con éxito a todos los niveles (económico, personal y social).

La preocupación por el aspecto físico y la imagen, ya no es algo ni centralizado en la mujer ni latente en el mundo del hombre. Ahora, los hombres se cuidan y no lo ocultan. La Revolución Industrial supuso un cambio en la concepción de la sociedad y del rol del hombre en la misma; y el siglo XX le abrió las puertas como sujeto activo dentro del mundo de la moda, la estética y la belleza física; un terreno anteriormente dedicado y vinculado casi con exclusividad a la mujer.

La aparición de los estereotipos masculinos en la publicidad se debe, principalmente, a los cambios sociales acaecidos durante la segunda mitad del siglo XX. La consolidación de la sociedad de consumo y de sus valores (hedonismo, materialismo e individualismo), la integración de la mujer al mundo laboral y la mayor aceptación social de la homosexualidad, constituyen las principales razones que ensalzan la figura del hombre publicitario (Quispe, 2002; León, 2001).

Referencias